Sabemos que la Ley es espiritual; pero yo soy carnal, vendido al pecado.
Lo que hago, no lo entiendo, pues no hago lo que quiero,
sino lo que detesto, eso hago.
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“Mientras vivíamos en la carne, las pasiones pecaminosas,
estimuladas por la Ley, obraban en nuestros miembros llevando fruto
para muerte. Pero ahora estamos libres de la Ley, por haber muerto para
aquella a la que estábamos sujetos, de modo que sirvamos bajo el régimen
nuevo del Espíritu y no bajo el régimen viejo de la letra.”
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«Así también vosotros, hermanos míos,
habéis muerto a la Ley mediante el cuerpo de Cristo,
para que seáis de otro,del que resucitó de entre los muertos,
a fin de que llevemos fruto para Dios.»
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«Así que, si en vida del marido se une a otro hombre, será llamada adúltera;
pero si su marido muere, es libre de esa ley,
de tal manera que si se une a otro marido, no será adúltera.»
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“¿Acaso ignoráis, hermanos, que la ley se enseñorea del hombre
entre tanto que este vive? La mujer casada está sujeta
por la ley al marido mientras este vive;
pero si el marido muere, ella queda libre de la ley que la unía a su marido.”
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“Porque la paga del pecado es muerte,
pero la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús, Señor nuestro.”
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Mas ahora que habéis sido libertados del pecado y hechos siervos de Dios,
tenéis por vuestro fruto la santificación, y como fin, la vida eterna.
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“Hablo como humano, por vuestra humana debilidad;
que asi como para iniquidad presentasteis vuestros miembros
para servir a la inmundicia y a la iniquidad,
asi ahora para santificacion presentad vuestros
miembros para servir a la justicia.”
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Pero gracias a Dios, que aunque erais esclavos del pecado,
habéis obedecido de corazón a aquella forma de doctrina
a la cual fuisteis entregados; y libertados del pecado,
vinisteis a ser siervos de la justicia.
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¿No sabéis que si os sometéis a alguien
como esclavos para obedecerlo,
sois esclavos de aquel a quien obedecéis,
sea del pecado para muerte
o sea de la obediencia para justicia?
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Ni tampoco presentéis vuestros miembros al pecado
como instrumentos de iniquidad,
sino presentaos vosotros mismos a Dios
como vivos de entre los muertos,
y vuestros miembros a Dios como instrumentos de justicia.
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