“Ten piedad de mí, oh Dios, conforme a tu misericordia.
Por tu abundante compasión, borra mis transgresiones.
Lávame enteramente de mi iniquidad y limpíame de mi pecado.”
Leer más
“Como anhela el ciervo las corrientes de agua, así te anhela a ti mi alma, oh Dios.
Mi alma está sediente de Dios, del Dios vivo. ¿Cuándo vendré
y pareceré delante de Dios?”
Leer más
“Sí, como una sombra anda el hombre; ciertamente en vano se afana;
acumula riquezas, y no sabe quién las recogerá.”
Leer más
“Mi corazón ha dicho: “Encomienda al Señor tu camino, confía en Él, que Él actuará;”
Leer más
“Mi corazón ha dicho: “Buscad su rostro.”
¡Tu rostro buscaré, oh Señor!”
Leer más
“El Señor es mi pastor, nada me faltará.
En lugares de verdes pastos me hace descansar; junto a aguas de reposo me conduce.
Él restaura mi alma; me guía por senderos de justicia por amor de su nombre.”
Leer más
“Las naciones se han hundido en el foso que hicieron; en la red que escondieron,
quedó prendido su pie.”
Leer más
“¿Por qué se sublevan las naciones, y los pueblos traman cosas vanas?
Se levantan los reyes de la tierra, y los gobernantes traman unidos contra el Señor
y contra su Ungido, diciendo.”
Leer más
“Bienaventurado el hombre que no anda según el consejo de los impíos,
ni se detiene en el camino de los pecadores, ni se sienta en la silla de los burladores.”
Leer más
“Por lo cual estoy convencido de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles,
ni principados, ni lo presente, ni lo porvenir, ni poderes, ni lo alto, ni lo profundo,
ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios,
que es en Cristo Jesús, Señor nuestro.”
Leer más
“Tal como está escrito: por causa tuya somos puestos a muerte todo el día;
somos considerados como ovejas para el matadero.
Pero en todas estas cosas somos más que vencedores
por medio de aquel que nos amó.”
Leer más