¿No fue justificado por las obras Abraham nuestro padre,
cuando ofreció a su hijo Isaac sobre el altar?
¿ No ves que la fe actuó juntamente con sus obras
y que la fe se perfeccionó por las obras?
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Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu
y el del Espíritu es contra la carne; y estos se oponen entre sí,
para que no hagáis lo que quisierais.
Pero si sois guiados por el Espíritu, no estáis bajo la Ley.
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«Si, pues, nos examináramos a nosotros mismos, no seríamos juzgados;
pero siendo juzgados, somos castigados por el Señor
para que no seamos condenados con el mundo.»
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«Y si lo que no quiero, esto hago, apruebo que la Ley es buena.
De manera que ya no soy yo quien hace aquello, sino el pecado que está en mí.»
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Sabemos que la Ley es espiritual; pero yo soy carnal, vendido al pecado.
Lo que hago, no lo entiendo, pues no hago lo que quiero,
sino lo que detesto, eso hago.
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“Mientras vivíamos en la carne, las pasiones pecaminosas,
estimuladas por la Ley, obraban en nuestros miembros llevando fruto
para muerte. Pero ahora estamos libres de la Ley, por haber muerto para
aquella a la que estábamos sujetos, de modo que sirvamos bajo el régimen
nuevo del Espíritu y no bajo el régimen viejo de la letra.”
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«Así también vosotros, hermanos míos,
habéis muerto a la Ley mediante el cuerpo de Cristo,
para que seáis de otro,del que resucitó de entre los muertos,
a fin de que llevemos fruto para Dios.»
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«Así que, si en vida del marido se une a otro hombre, será llamada adúltera;
pero si su marido muere, es libre de esa ley,
de tal manera que si se une a otro marido, no será adúltera.»
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“¿Acaso ignoráis, hermanos, que la ley se enseñorea del hombre
entre tanto que este vive? La mujer casada está sujeta
por la ley al marido mientras este vive;
pero si el marido muere, ella queda libre de la ley que la unía a su marido.”
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“Porque la paga del pecado es muerte,
pero la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús, Señor nuestro.”
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Mas ahora que habéis sido libertados del pecado y hechos siervos de Dios,
tenéis por vuestro fruto la santificación, y como fin, la vida eterna.
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