Cinco partes de la celebración del domingo – Parte III

TERCERA HORA

Versión revisada: Algunas canciones en el folleto no corresponden a las canciones en el vídeo

Jesús se aparece a Pedro cerca de la tumba

1. La reflexión sobre la Palabra de Dios:

¿Qué sentimientos llenaban el corazón de Pedro, cuando el viernes, antes que el gallo cantó, había negado públicamente a Jesús tres veces ―que no Lo conocía, que no tenía nada que ver con Él―? El miedo y por otra parte, el remordimiento por la traición del propio Señor lo atormentaban interiormente. Los demás apóstoles también se encontraban en profunda tristeza y el miedo.

El domingo por la mañana, María Magdalena llega corriendo, a toda prisa llama a la puerta y clama: “¡La tumba está vacía!” Poco después, las otras mujeres también vienen corriendo y anuncian lo mismo.

Pedro y Juan decidieron que fueran ellos mismos a saber cuál es la realidad. Ellos corrieron a la tumba. Pedro entró… Entró también el otro discípulo; y vio y creyó. Porque aún no habían entendido la Escritura que era necesario que Jesús resucitara de los muertos. Entonces los discípulos volvieron a los suyos”. (cf. Jn 20, 2-10) Pero María estaba fuera llorando junto al sepulcro… Poco después, se encontró con Jesús mismo. “Entonces María Magdalena fue y anunció a los discípulos: ¡He visto al Señor!” (Jn 20, 18) No mucho después, las otras mujeres que vinieron también les anunaciaron a los apóstoles que habían visto al Señor y habían abrazado sus pies, adorándolo (véase Mt 28, 9-10).

Pedro deseaba volver a la tumba de nuevo. ¡Aquí de repente se encontró con el Señor resucitado! ¿Qué era este encuentro? Las palabras, con las que negó a Jesús tres veces, sonaban en los oídos de Pedro. La mirada en el rostro de Jesús penetró todo su ser. Los sentimientos de culpa, del arrepentimiento y del amor llenaron el corazón de Pedro. Las palabras le faltaron. Probable sólo consiguió a hacer un gesto de la confesión dolorosa: “¡Señor, te renuncié!” Pero la mirada de Jesús, llena de amor, volvió la paz profunda de nuevo en el corazón de Pedro. Cuando Pedro regresó a los apóstoles, conmovido por el encuentro, les dijo sólo: “El Señor ha resucitado verdaderamente, y ha aparecido a mí”.

 

2. La recitación de la Palabra de Dios (5 min):

Vivo el encuentro de Pedro con Jesús. Todos repetímos: Verdaderamente el Señor ha resucitado y ha aparecido a Simón”. (Lc 24, 33-34)

 

3. La oración de acuerdo a la Palabra de Dios (5 min):

Me doy cuenta de mis pecados concretos o traiciones. Todos decimos juntos: Ye-ho-shu-aa-aa-aa [*], y uno añade: “Yo te negué, te renuncié”.

 

4. Canción (5 min):

Me arrepiento de traiciones o negaciones personales de Jesús. Me doy cuenta de que Él está aquí, me conoce y me ama. Cantamos: “Yehoshua”.

 

Jesús se aparece a Pedro junto al lago de Genesaret

1. La reflexión sobre la Palabra de Dios:

Obedeciendo el mandamiento de Jesús, los discípulos volvieron a Galilea. Pedro junto con otros apóstoles fueron a pescar. Posiblemente fue la primera noche después del sábado. Habían trabajado arduamente toda la noche y no pescaron nada. Por la mañana, Jesús se presentó en la orilla. En Su palabra habían echado las redes y atraparon una gran cantidad de peces.

Cuando habían desayunado, Jesús miró con amor a Pedro. Pedro se dió cuenta de su pecado de nuevo. Él recordó la mirada dolorosa de Jesús en el patio del sumo sacerdote, cuando él Lo negó tres veces aquella noche.

Y ahora oye la pregunta de Jesús: “Simón, hijo de Jonás, ¿me amas?” Pedro está feliz de que ahora puede confesar de nuevo su amor a su Salvador ante los demás, y responde: “Sí, Señor, Tú sabes todo, Tú sabes que Te amo.” Jesús pregunta a Pedro tres veces, y Pedro Le responde tres veces con una confesión sincera. Jesús ve la sinceridad de Pedro y confirma su oficio del primero entre los hermanos y del pastor del rebaño de Jesús. También habla de la muerte mártir de Pedro, que iba a sufrir por causa de Jesús. El amor Divino – ágape, está conectada con la cruz de Jesús.

 

2. La recitación de la Palabra de Dios (5 min):

Todos repetímos: “Jesús preguntó: ‘Simón, hijo de Jonás, ¿me amas?’” (Jn 21, 15-19)

 

3. La oración de acuerdo a la Palabra de Dios (5 min):

Date cuenta que Jesús te oye. Decir “Te amo” significa: “¡Estoy dispuesto a morir por Ti!” Un ejemplo es un soldado y mártires. Un soldado presta juramento de lealtad y está dispuesto incluso a poner su vida en el campo de batalla, igual que un mártir por Cristo. Todos decimos juntos: Ye-ho-shu-aa-aa-aa, y uno añade: “Tú sabes todo, Tú sabes que te amo.

 

4. Canción (5 min):

Personalmente vivo que Jesús ahora está aquí, me llama por el nombre (Juan, hijo de Andrés) y me pregunta: “¿Me amas?”. Cantamos: “Entrego todo a Cristo…” y hacemos una profunda inclinación.

(Hago una profunda inclinación)

 

Ascensión de Cristo

1. La reflexión sobre la Palabra de Dios:

Después de Su resurrección, Jesús se aparecía durante 40 días. “Él apareció a Pedro, y después a los doce. Luego apareció a más de quinientos hermanos a la vez... (v. 1 Co 15, 5-6). En el día 40, fue llevado al cielo desde el monte de los Olivos, y una nube Le quitó de sus ojos. Y como ellos estaban fijando la vista en el cielo mientras Él se iba, he aquí dos hombres vestidos de blanco se presentaron junto a ellos, y les dijeron: Hombres galileos, ¿por qué os quedáis de pie mirando al cielo? Este Jesús, quien fue tomado de vosotros arriba al cielo, vendrá de la misma manera como Le habéis visto ir al cielo. (Hch 1, 10-11)

La Palabra de Dios testimonia: “Y juntamente con Jesús nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los cielos con Cristo Jesús” (Ef 2, 6), “Voy a preparar lugar para vosotros en el cielo.” (v. Jn 14, 3) Tenemos un lugar reservado en el cielo, allí es nuestra Patria. Si alguien nos regalase una hermosa casa rodeada de naturaleza pintoresca, nos gustaría ver esta casa.

Me doy cuenta que tengo un lugar preparado en el cielo. No quiero perderlo.

 

2. La recitación de la Palabra de Dios (5 min):

Todos repetímos: “En el cuadragésimo día Jesús subió al cielo.” (Hch 1:11)

 

3. La oración de acuerdo a la Palabra de Dios (5 min):

Uno dice las palabras de Jesús: “He preparado el lugar para ti en el cielo”, y todos decimos juntos: “¡Gracias, Señor!”

 

4. Canción (5 min):

Vivo que tengo un lugar preparado en el cielo. Con mi espíritu entro a este lugar. Canción: Gloria, gloria, mi alma alegra…

 

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[*] La pronunciación original del nombre de Dios, como los contemporáneos de Cristo lo han pronunciado así como la Virgen María, suena “Yehoshua”.

La “h” en el nombre Yehoshua se pronuncia aspirada igual que en alemán e inglés (por ejemplo en la palabra “holy”).

¿Cómo invocar el nombre de Dios con la fe? Al exhalar pronuncia la sílaba “Ye” y date cuenta de la presencia de Dios el Padre; al exhalar el segundo tiempo, pronuncia la sílaba “ho” y date cuenta de la presencia de Dios el Hijo; al tercer tiempo “shu” y date cuenta de la presencia de Dios el Espíritu Santo; y finalmente exhala “aaa” sin producir un sonido. Entonces después de inspirar exhala “aaa” otra vez, y luego la tercera vez tratando de experimentar personalmente la verdad dada.

 

Descargar: Nueva edición del folleto de oración para la celebración del Domingo – formato doc ,      formato pdf

Descargar: La muerte y resurrección de Jesucristo (la oración contemplativa)

 

 

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“¡Miserable de mí! ¿Quién me librará de este cuerpo de muerte? ¡Gracias doy a Dios, por Jesucristo Señor nuestro! Así que, yo mismo con la mente sirvo a la ley de Dios, pero con la carne, a la ley del pecado.”

Ro 7,24-25 (desde 8-9-2019 hasta 22-9-2019)

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