Amor verdadero a sí mismo y a sus prójimos

San Agustín dice: “Señor, quema, despedaza y no perdones en este mundo para que me perdones en el otro, que es eterno”. Señor, quiero ser un egoísta santo. Quiero amarme a mí mismo verdaderamente y no quiero estar en el Purgatorio ni un minuto. Si por medio de la vara de la disciplina pouedo evitar el Purgatorio, por favor, castígame. Pero yo amo a mis prójimos también. Ni siquiera quiero que mi enemigo vaya al infierno o al Purgatorio. Si quieres purificarlo por tu fuego a través del sufrimiento, p. ej. una enfermedad, hágase Tu voluntad. Yo amo tanto a mí mismo como a mi prójimo, y creo que el castigo que nos mandas tanto a mí como a él nos salvará. Quiero estar con él en el cielo. Esto es amor puro a los enemigos también. Jesús dice: “Amad a vuestros enemigos”. No sería amor si yo dijera: “¡Que hagan lo que quieran!” El verdadero amor dice: “Castígaos, oh Señor, para que se salven y no se vayan al infierno ni siquiera al purgatorio si es posible”. Pero queremos esto primero para nosotros mismos. Y lo que queremos para nosotros, también queremos para ellos —la vida eterna, la verdadera felicidad— y esto está en Cristo. Por eso queremos que los demás Lo tengan también. Esto es amor verdadero.

 

Descargar: Amor verdadero a sí mismo y a sus prójimos

 

 


Email Marketing by Benchmark


Elige lengua

ukukukukukukplpghude


Email Marketing by Benchmark


LA ORACIÓN PROFÉTICA EZ 37

Profetiza, Hijo del hombre

formato doc ,       formato pdf

Buscar

Palabra de la vida

“Y la esperanza no nos defrauda, porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado.”

Ro 5, 5 (desde 21-6-2026 hasta 5-7-2026)

Ver PÁGINA DE VIDEOS DEL PCB

VÍDEO

Patriarcado Católico Bizantino