La lucha más dura: la lucha contra nuestro “yo”

Queremos hacer el bien pero seguimos pecando. Esto es causado por nuestra naturaleza corrupta —el viejo hombre en nosotros—. Y por lo tanto tenemos que arrepentirnos una y otra vez. Al fin y al cabo, hay que tener el coraje de cometer errores, porque de lo contrario haríamos nada a causa de la búsqueda de la perfección falsa. La humildad es la voluntad de aprender. Tenemos que aprender de nuestros errores, pero por mucho que nos esforcemos, no dejaremos de cometer errores. La ley de Dios fue dada a nosotros para reprobarnos como transgresores, para mostrarnos cómo somos y para enseñarnos que debemos arrepentirnos; de lo contrario bien dormiríamos o bien nos volveríamos engreídos en el auto-engaño. Siempre que tomemos nuestro viejo hombre en serio, nos dejará cocerse en nuestra propia salsa, y si alguien quiere ayudarnos y nos dice la verdad, nos ofendemos. Tan pronto como empezamos a luchar en serio contra nuestro viejo hombre en asuntos pequeños, veremos sus trucos ingeniosos. Es astuto como una serpiente. Existe en varias formas, pero tiene sólo un objetivo: cogernos por la nariz y hacernos colaborar con el diablo. No es una lucha igual. Es como empujar una piedra enorme cuesta arriba. Si nos dejamos de sostenerla, rueda cuesta abajo de nuevo. Pronto descubrimos que no es sólo el hacer del viejo hombre; este viejo hombre obedece a alguien.

 

Descargar: La lucha más dura: la lucha contra nuestro “yo”

 


Email Marketing by Benchmark


Elige lengua

ukukukukukukplpghude


Email Marketing by Benchmark


LA ORACIÓN PROFÉTICA EZ 37

Profetiza, Hijo del hombre

formato doc ,       formato pdf

Buscar

Palabra de la vida

“Mirad mis manos y mis pies, que yo mismo soy. Palpad y ved.”

Lc 24, 39 (desde 12-4-2026 hasta 26-4-2026)

Ver PÁGINA DE VIDEOS DEL PCB

VÍDEO

Patriarcado Católico Bizantino