Únete a Jesús crucificado

La vida es corta. Un antiguo proverbio dice: «Dios hace sufrir a quienes ama». Unamos nuestras cruces, nuestras aflicciones, por ejemplo, el sufrimiento físico o las enfermedades… con el sufrimiento de Cristo. Si estás sano, dale gracias a Dios por eso. Pero entonces debes percatarte aún más de la cruz espiritual: la injusticia causada por el sistema del mundo y el pecado, la miseria espiritual y la ceguera que reinan en el mundo, las blasfemias contra Dios, y el hecho de que Jesús es despreciado y no amado. Necesitamos verlo y clamar a Dios en oración. Y si nos unimos a Jesús crucificado a diario, el Señor nos introduce cada vez más profundamente en el misterio de la cruz de Cristo. Ver que Jesús no es amado nos llena de dolor espiritual más que físico. Y entonces, cuando tomamos conciencia de nuestras propias traiciones, de que «yo tampoco te amo, Señor mío», las lágrimas no nos bastan… Señor mío, por favor concédeme que Te ame, que pueda clamar a Ti!

 

Descargar: Únete a Jesús crucificado

 

 


Email Marketing by Benchmark


Elige lengua

ukukukukukukplpghude


Email Marketing by Benchmark


LA ORACIÓN PROFÉTICA EZ 37

Profetiza, Hijo del hombre

formato doc ,       formato pdf

Buscar

Palabra de la vida

“Mirad mis manos y mis pies, que yo mismo soy. Palpad y ved.”

Lc 24, 39 (desde 12-4-2026 hasta 26-4-2026)

Ver PÁGINA DE VIDEOS DEL PCB

VÍDEO

Patriarcado Católico Bizantino