De la unión verdadera brota la vida de Cristo resucitado

El viejo hombre está gobernado por principios precisos que son muy sutiles. Se reconocen y desenmascaran mejor en nosotros mismos, pero aún más intensamente cuando dos o tres se esfuerzan verdaderamente por hacer morir al viejo hombre en la cruz, para que podamos decir: «Con Él hemos muerto, y con Él hemos sido sepultados». Y luego también es verdad que «hemos resucitado con Él». No se trata de muerte física, entierro físico o resurrección física. Es una cuestión de fe y de la vida de fe, especialmente los pasos básicos que debemos seguir diariamente una y otra vez: 1) niégate a ti mismo, 2) toma tu cruz diaria. A veces, esta cruz es la misma durante un cierto período de tiempo. A veces toma una variedad de formas durante el día. Se trata principalmente de renunciar a nuestros puntos de vista, opiniones o hábitos, incluso en asuntos pequeños, ¡y esto duele! Qué cosa tan asombrosa, qué aventura tan maravillosa, que podamos hacerlo aquí en la tierra. ¡Qué gracia que el Señor nos haya dado este conocimiento! Este morir a nosotros mismos y renunciar a nuestra voluntad no una, sino una y otra vez, es la condición de nuestra unión con Jesús. De esta unión brota la vida de Cristo resucitado.

 

Descargar: De la unión verdadera brota la vida de Cristo resucitado

 

 


Email Marketing by Benchmark


Elige lengua

ukukukukukukplpghude


Email Marketing by Benchmark


LA ORACIÓN PROFÉTICA EZ 37

Profetiza, Hijo del hombre

formato doc ,       formato pdf

Buscar

Palabra de la vida

“Mirad mis manos y mis pies, que yo mismo soy. Palpad y ved.”

Lc 24, 39 (desde 12-4-2026 hasta 26-4-2026)

Ver PÁGINA DE VIDEOS DEL PCB

VÍDEO

Patriarcado Católico Bizantino