¿Indulgencia plenaria por los muertos?
Lvov (Ucrania), 30 de octubre de 2013
A los obispos, sacerdotes, religiosos
y demás fieles de la Iglesia Católica
Cada año entre el 1º y el 8 de noviembre, los fieles católicos procuraban obtener indulgencias plenarias por las almas del purgatorio. La Iglesia estableció las siguientes condiciones: Confesión sacramental y acto de odio al pecado, Comunión sacramental, la visita a un cementerio (acto asociado a la indulgencia), oración por las intenciones del Sumo Pontífice.
Actualmente la Iglesia está bajo un entredicho impuesto por Dios, por lo que ¡ni siquiera es posible obtener la indulgencia plenaria! Esto se debe a la apostasía eclesiástica, que alcanzó el punto culminante el 1º de mayo de 2011, día de la beatificación del apóstata Juan Pablo II. La maldición de Dios que se lee en Gal 1, 8-9 cayó sobre la jerarquía y por tanto sobre todo el aparato oficial de la iglesia, específicamente sobre aquellos que permanecen en la unidad con el presente seudo Papa.
Las citas de la Bula de Pablo IV: 6. “…Si el Pontífice Romano antes de su asunción al Pontificado hubiese caído en herejía, la asunción es nula, inválida y sin ningún efecto…” (cf. el anatema contra card. Bergoglio (Francisco I) por razón de las herejías y sincretismo, proclamado el 15 de septiembre de 2009: video)
7. “…y séales lícito (a los creyentes católicos) sustraerse en cualquier momento e impunemente a la obediencia de quienes fueron así promovidos o entraron en funciones, es decir, de Pontífice Romano o de obispos que se han desviado de la fe (herejías, el espíritu de Asís) … estas mismas personas hayan de prestar estricta fidelidad y obediencia al futuro Romano Pontífice (ortodoxo) … por eso los que se sustraen de ese modo no pueden ser considerados como aquellos que cortan la túnica del Señor…” (Bula Cum ex apostolatus officio)
Es importante darse cuenta de las consecuencias de la apostasía del Vaticano: la indulgencia plenaria por las almas del Purgatorio no será obtenida por los creyentes católicos que están en la unidad con el “papa” actual y rezan por sus intenciones. La doctrina herética moderna niega la divinidad de Cristo, Su sacrificio redentor y Su resurrección real e histórica. Además, el espíritu de Asís niega la unicidad de la salvación en Cristo y sincretiza con el paganismo. Si alguien está en unidad con estas enseñanzas heréticas y el espíritu de Asís, sea obispo, sacerdote, religioso o laico, está bajo la maldición de Dios (anatema), es decir, bajo un entredicho impuesto por Dios. Un obispo o sacerdote manifiesta su unidad con las herejías del Vaticano actual mencionando el nombre del seudo papa Francisco en la liturgia. Los sacramentos administrados por tal obispo o sacerdote son nulos: sin efecto.
El fruto de esta maldición es la devastación de los territorios cristianos, a saber: Europa, América, Australia. La responsabilidad recae sobre la jerarquía católica bajo los últimos Papas. El Tratado de Lisboa establece la homosexualidad como una prioridad. ¡La homosexualidad destruye todos los valores morales y el cristianismo como tal! Asimismo, es una prioridad de la política exterior de EE.UU. Las convenciones de la ONU legalizan el robo de niños en masa, la devastación moral y mental de los niños y su demonización. Este es el fruto de la maldición atraída por la jerarquía católica romana.
Sólo hay una solución: el verdadero arrepentimiento, la renuncia a las herejías neomodernistas y al sincretismo de Asís; el retorno a la doctrina ortodoxa y a la fe salvadora.
+ Elías
Patriarca del Patriarcado Católico Bizantino
+ Metodio OSBMr + Timoteo OSBMr
Obispos Secretario
Descargar: ¿Indulgencia plenaria por los muertos? (30.10.2013)
Actuales Vídeo
- El PCB: Obispos de África, ¡separaos del Vaticano apóstata!
- El hombre debe tener la cabeza sobre sus hombros
- Párese ante Dios cada vez que peca
- ¿Dónde está roto el poder del pecado?
- El PCB: Un llamamiento a los católicos estadounidenses, a los sacerdotes y, sobre todo, a los obispos
- El Verbo era Dios
- Dios Padre envió a Dios Hijo
- Llamamiento al pueblo estadounidense: ¡El arrepentimiento es necesario! ¡Puede evitar una catástrofe mundial!










