El PCB: Tres cartas sobre la pureza del corazón (La tercera carta: A los jóvenes sobre la pureza y la felicidad)
29 de septiembre de 2020
Si le preguntáramos a un joven: «¿Quieres ser feliz?», sin duda respondería: «¡SÍ!» e incluso levantaría ambas manos en señal de consentimiento. «¿Pero, cuánto tiempo quieres ser feliz? ¿Un día, una semana, un año? ¿Diez años, treinta años, toda la vida hasta la muerte? ¿Y también quieres ser feliz después de la muerte?».
En el fondo de su alma, la gente desea la felicidad, la verdadera felicidad, que nadie le pueda quitar. La sola idea de que algún día pueda terminar, acarrea tristeza. El hombre busca la felicidad en las relaciones con otras personas, bienes, riqueza, carrera, fama, éxito. Busca la felicidad en los placeres, el alcohol, las drogas, pero la felicidad no se encuentra allí. Lo que viene es la desilusión, sensación de vacío aún mayor, sentimiento de soledad y un dolor en el alma. En su tiempo, San Agustín expresó este deseo de felicidad con estas palabras: «Nos hiciste, Señor, para ti y nuestro corazón está inquieto hasta que descanse en Ti».
Los ideólogos de globalización hoy en día destruyen incluso una simple felicidad humana e imponen a los hombres y a las naciones el homosexualismo perverso, la esquizofrenia de género relacionada con el robo de niños por parte del sistema de justicia juvenil, y su devastación moral y mental. Legalizan las drogas, inculcan la cultura de la muerte. En la actualidad, incluso las personas sanas están siendo asesinadas mediante la eutanasia, ya que se prepara «el espacio» para el llamado paraíso de los multimillonarios (los mil millones dorados).
La Estatua de la Libertad estadounidense representa una imagen de falsa felicidad. Casi todas las mañanas, a sus pies se pueden encontrar cadáveres de pájaros. La luz de la antorcha en la corona de la estatua confunde a las aves nocturnas y éstas acaban chocando contra la corona, rompen sus alas y caen sin vida al suelo. Esta es una imagen de muchos jóvenes que buscan la felicidad en una falsa libertad.
Solo el Hijo de Dios, Jesucristo, que venció el espíritu de la mentira y la esclavitud del pecado, da una verdadera libertad.
Dios te creó y te ama, entregó por ti a Su propio Hijo, quien pagó por tus pecados en el Gólgota. Tú debes recibir el amor de Dios, el perdón de los pecados en Cristo, al reconocer tus pecados ante ti mismo y ante Dios.
Era bastante obvio en las naciones cristianas tan recientemente como en la primera mitad del siglo pasado que un chico y una chica entraron al matrimonio con un corazón puro.
Ejemplo: Un joven decidió terminar con su vida suicidándose. Antes de su muerte quería ver a la persona que había causado que él, alguna vez un chico inocente, se convirtiera en un criminal. Fue autor de un libro inmoral. Le apuntó con una pistola y lo miró de cerca. Luego dijo: «Usted ha destruido no solo mi vida, sino también la vida de miles de jóvenes. ¿Se da cuenta del crimen que ha cometido?».
La situación hoy es mucho peor, porque Internet envenena a millones de almas con impureza y perversiones morales mucho más que los libros. Los jóvenes literalmente devoran este veneno. ¿Cómo, entonces, pueden prepararse para un matrimonio responsable y una paternidad responsable con tal pensamiento e ideas falsos? Eso es utopía.
China tomó una precaución sabia: estableció una estricta censura que no permite escenas impuras en Internet o en la televisión y tampoco la propaganda de la reencarnación oculta, la violencia y el crimen. El Gobierno chino lo hizo para proteger a la juventud de la devastación moral. Todos los gobiernos que se preocupan por el futuro de la nación deberían actuar así. Además, los medios deberían proporcionar información verdadera y presentar como ideal a una persona moralmente fuerte, capaz de sacrificarse, y no pseudoestrellas drogadas de la música rock, que en su mayoría fallecen por sobredosis o suicidio.
Si el Gobierno no implementa tal censura en Internet, la persona que quiera mantenerse pura y quiera ser feliz en la vida debe imponer tal censura sobre sí misma, que es más difícil, por supuesto. ¡Hoy es un heroísmo particularmente grande!
Una persona que lucha por la pureza de su corazón, por el pensamiento puro, debe cortar de raíz pensamientos impuros, imaginaciones, recuerdos, imágenes impuras provocadas por propaganda de pornografía, arte inmoral, películas, música, bromas, conversaciones inmorales, sugerencias o falsa psicología, que abre las puertas del alma humana y mata el sistema de defensa. Jesús dice: «Si, pues, tu ojo estuviere sano, todo tu cuerpo estará luminoso» (Mt 6, 22). La lucha por la pureza del corazón es la lucha más dura para un joven y puede compararse a un martirio incruento, especialmente en estos tiempos, cuando los jóvenes están bajo una presión extremadamente fuerte e insidiosa. En esta batalla, también necesitan una ayuda sobrenatural, que pueden extraer de la relación personal con Jesucristo, su Salvador.
A finales del siglo XIX en Francia, la época en la que se observó la decadencia moral, se hizo la siguiente pregunta: «¿Cuál es el mayor tesoro de París?». Un sabio respondió: «Muéstrenme un joven puro en esta ciudad, y yo les diré que no solo es el mayor tesoro de París, sino de toda Francia».
Recuerda: La regla más importante en la lucha contra la impureza es: evita las ocasiones próximas de pecado, cuida tus miradas y pensamientos. «¡La salvación está en la huida!». ¡No mires a impureza, no discutas con la tentación, sino huye; la huida trae la victoria! Al huir de la ocasión de pecar, conservarás tu corazón y tu pensamiento puro.
La palabra de Dios dice: «¿O no sabéis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, que está en vosotros?» (1 Co 6, 19). El Apóstol Pablo dice: «Santo es el templo de Dios, que sois vosotros» (1 Co 3, 17)
Una persona joven necesita un modelo, un ideal claro y puro. Muchos santos, que combatieron persistentemente y victoriosamente en esta lucha consigo mismos y ganaron una experiencia vital, son un ejemplo ideal de una vida moral. Son verdaderos psicólogos y saben luchar con esta pasión, detrás de la cual hay un espíritu inmundo. Saben que la posición defensiva no es suficiente en esta lucha, sino que es necesario avanzar a una lucha activa y compleja contra la raíz del mal en nosotros. Esa raíz es una orgullosa independencia de las leyes morales y el rechazo de Dios. Esta lucha por la pureza de corazón es la mejor preparación para un matrimonio feliz. Cada joven honesto desea tal matrimonio. Una joven desea tener un marido bueno, amoroso y fiel. Un joven desea una buena esposa, que sea una buena madre para sus hijos y una esposa fiel. En el pasado, este ideal solía ser una realidad en las naciones cristianas, porque los jóvenes fueron educados para ser honestos, responsables y contrajeron matrimonio sin haber tenido relaciones impuras en el pasado. Por consecuencia, pudieron enfrentarse juntos a los desafíos difíciles de la vida apoyándose mutuamente sin traicionarse. Guardaban esa fidelidad hasta la muerte. Tenían principios de vida saludables y veían un modelo a seguir en la vida de sus padres y su entorno. Eran conscientes de que un corazón puro, que habían conservado hasta que se casaron, era la perla más preciosa que no cambiarían de una manera similar como los niños en Sudáfrica habían cambiado una vez el diamante más preciado por unos cuantos dulces.
Un médico psiquiatra explicó: «Estoy convencido de que una chica es capaz de amar a un solo hombre. Su corazón se despierta solo una vez. Si la chica tuvo siete hombres, ella está sucia para el matrimonio (literalmente dijo eso). Se casa con el séptimo hombre y sigue pensando en el primero, al que se había entregado por completo». Hasta hace unos años era normal que una pareja de novios se casase con un corazón puro. Uno y otro mantuvieron su corazón puro para esa persona a la que querían comprometerse hasta su muerte.
Ejemplo: En 1945, el ejército ruso liberó a Checoslovaquia del fascismo. Después de la liberación de una aldea, los jóvenes locales hablaron con los soldados rusos. Un joven checo le preguntó al comandante: «¿Usted tiene esposa e hijos?». El comandante respondió: «No. Nuestras chicas trabajan en Ural en las fábricas de municiones. Cuando termine la guerra y si regreso vivo, me casaré con una de ellas. Creo que la que me está esperando mantuvo su corazón puro para mí. ¿Cómo podría mirarla a los ojos si me había manchado con otras antes de nuestra boda? Tendría remordimientos el resto de mi vida». Estas palabras impresionaron profundamente a los jóvenes.
Los divorcios tienes sus raíces en una juventud impura. Las relaciones sexuales prematrimoniales, el adulterio… son los pecados que acarrean graves consecuencias. Un proverbio dice: «Cuantos los pecados antes del matrimonio, tantas las lágrimas y llanto en el matrimonio». Las lágrimas y el llanto suelen aparecer en el matrimonio de todos modos y un matrimonio a veces se convierte en una cruz pesada, sin embargo, aquellos que se mantuvieron puros antes del matrimonio tienen la fuerza, frente a todas las pruebas, para preservar el tesoro más preciado para sus hijos: una familia estable.
La gente a menudo olvida la ley: «¡Se cosecha lo que se siembra!». ¿Qué frutos cosechan las personas infectadas con enfermedades como el SIDA? ¿De qué tipo de felicidad se puede hablar en el caso de personas que confunden el amor sacrificial con el egoísmo cínico?
Lo que más necesita cada nación son familias sanas. Las familias sanas necesitan una educación prematrimonial y una autoeducación saludables. Para que un joven no se convierta en esclavo de diversas pasiones, alcohol, drogas, mamón, arribismo y abuso de otras personas, debe tener una motivación fuerte, que esté anclada en la trascendencia. Necesita adquirir un enfoque responsable de la propia vida. ¿Cuál es el propósito de tu vida? ¿Cómo va a ser tu final? ¿Qué te espera después de la muerte? La verdadera sabiduría es tener en cuenta el final de la vida. Hoy en día hay pocas personas sabias. Pero tú sé sabio. La vida termina con la muerte, no sabes ni el día ni la hora de tu fin, ¡así que siempre está preparado! A la muerte sigue el juicio de Dios y entonces la recompensa eterna o el castigo eterno. Es necesario darse cuenta de que el hombre no es un animal, sino que la esencia del ser humano es un espíritu inmortal que hace al hombre similar a Dios. La vida pasará de la misma manera que pasó el día de ayer. Recuerda que algún día rendirás cuentas de tus acciones. Recuerda que «no hay nada encubierto que no será revelado» (Mt 10, 26). Cámaras espirituales ocultas vigilan tu vida. Las copias de estas grabaciones están almacenadas en tu alma y en tu conciencia. Tu vida es una prueba en la que tienes que obedecer tu conciencia y las leyes de Dios, buscar la verdad aquí en la tierra, amarla y defenderla, por lo cual recibirás una recompensa en la felicidad eterna. Sin embargo, si rechazas la verdad y el amor relacionado con ella, te enfrentarás a una tragedia eterna.
Por lo tanto, un Estado sabio debería legitimar un sistema educativo confiable que proporcionaría una educación sana, especialmente a través del sistema escolar y la cultura. La educación debería estar interconectada con la prevención de los efectos negativos de la desmoralización occidental y la pseudocultura. A los padres de cada alumno se les debería proporcionar instrucciones correctas sobre cómo criar a sus hijos. Por lo tanto, se les debería obligar (bajo amenaza de sanciones) a asistir a los cursos de formación (al menos dos horas por semana durante un período de un año) centrados en la educación sana y la reducción de los efectos negativos sobre un niño. La cultura, el sistema escolar y la política deben adoptar como prioridad la formación de una familia sana y, por tanto, una generación joven sana.
¿Qué debe hacer la Iglesia? Hoy tiene que esforzarse al máximo para lograr su propia renovación, para convertirse en la luz y la sal del mundo de nuevo. Solo entonces podrá proporcionar medios espirituales para la renovación de la familia y la nación.
Estamos asombrados del sistema político de Occidente, que a través de sus así llamadas leyes antidiscriminatorias legaliza rápidamente la antieducación de toda la sociedad. Por lo tanto, Rusia, Ucrania y Bielorrusia deben reaccionar con leyes adecuadas a esta presión decadente y asegurar la legalización de principios morales sanos en sus sociedades. Son los buenos principios que nos hacen humanos. La destrucción de los valores morales significa el suicidio de un individuo y de la nación.
Al promover la impureza y eliminar las leyes morales, se propagó la inmoralidad. El estilo de vida ha cambiado. Los principios morales cristianos y también sanos fueron marginados y la realidad de la muerte, del juicio de Dios y de la eternidad desapareció de la conciencia de la gente.
Para que una persona pueda luchar contra las pasiones y la raíz del mal en su interior, necesita una motivación clara. Esa es una fe viva en Jesucristo relacionada con el esfuerzo por alcanzar la salvación del alma.
+Elías
Patriarca del Patriarcado católico bizantino
+Metodio OSBMr +Timoteo OSBMr
Obispos secretarios
El Patriarcado católico bizantino (PCB) es una comunidad de monjes, sacerdotes y obispos que viven en monasterios. El PCB está encabezado por el patriarca Elías con dos obispos secretarios, + Timoteo y + Metodio. El PCB surgió de la necesidad de defender las verdades cristianas fundamentales contra las herejías y la apostasía. El PCB no reconoce al pseudopapa Bergoglio y no está subordinado a él.
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