Cómo vencer a la muerte (Parte IV)
28 de diciembre de 2020
En cuatro artículos, presentamos un análisis sobre la cuestión de actualidad del covid-19 y la vacuna actual:
1) Declaración sobre el covid-19 y la nueva vacuna desde la posición de la autoridad de Dios
2) El demonio de la muerte quiere matar a vuestros hijos y a vosotros mediante la vacunación
3) Un breve diagnóstico de una profunda crisis en la Iglesia
4) Cómo vencer a la muerte
El Patriarcado católico bizantino, la voz del que clama en el desierto, protege las verdades básicas de la fe cristiana contra las herejías y exhorta a la jerarquía apóstata a abandonar el camino de la mentira y la muerte, es decir, a arrepentirse. El Vaticano apóstata y algunas conferencias episcopales con espíritu de apostasía promueven vacunas nuevas y peligrosas y por eso estamos obligados a advertir abiertamente sobre esta amenaza.
Una visión científica sólida de la nueva vacuna:
1) altera el genoma humano y eso es un crimen contra la humanidad como tal;
2) está destinada a controlar y manejar a la gente, y esa es una forma moderna de esclavitud. El hombre se convierte en una especie de médium que puede ser abusado como instrumento para perpetrar delitos más graves.
Desde el punto de vista natural, la nueva vacuna es inhumana y criminal.
¿Cuál es el punto de vista de Dios?
Confirma el punto de vista natural, y va más allá complementándolo con una dimensión espiritual. Una persona que reciba la marca de la bestia, es decir, un chip, será condenada al lago de fuego después de la muerte (Ap 19, 20). ¡Y eso es una cosa muy seria! Ya no se trata solo de la vida temporal, sino de la vida eterna. Por lo tanto, el PCB los advierte que de ninguna manera se involucren en el proceso de vacunación multietapa, sino que, más bien, hagan sacrificios, incluso los más extraordinarios. Si dan el primer paso erróneo y reciben la primera vacuna, incluso si no fue tóxica, se verán sujetos a un mecanismo de control y entonces difícilmente podrán rechazar administración de vacunaciones adicionales y posteriores, que se les impondrán. Cuando se dice A, hay que decir B y luego C y ya no es posible dar marcha atrás.
1.a opción: Si ustedes reciben la vacuna, provocará enfermedades —úlceras, como advierten las Escrituras— y terminará causando la despoblación o, en otras palabras, la muerte. Eso es enmarcado en el plan de vacunación. Pero lo que es aún peor: después de la muerte física viene la muerte eterna en el lago de fuego.
2.a opción: Si ustedes rechazan la vacuna «voluntaria», serán perseguidos, lo que puede llevarlos incluso al martirio. Sin embargo, después de la muerte recibirán la corona de la gloria eterna. Si optan por esta segunda opción, se protegerán de las enfermedades relacionadas con la vacunación y también de la consecuencia más trágica que trae consigo la vacunación, a saber, del lago de fuego.
La situación en la que nos encontramos ahora tiene sus raíces más profundas en los años sesenta del siglo pasado. Fue la época de la invasión por parte del ocultismo y el paganismo, también tuvo lugar la revolución tecnológica y cultural y sobre todo se produjo un punto de inflexión espiritual en el Concilio Vaticano II. La Iglesia dejó de ser la columna de la verdad y mediante el llamado aggiornamento se abrió al mundo. Este proceso de sustitución de la verdad por la mentira, del bien por el mal, la justicia por la injusticia, prosiguió con la desmoralización sistémica con el objetivo de destruir la familia, legalizar los delitos de pedofilia, del homosexualismo… y culminó con el abuso masivo de la vacunación. La delincuencia organizada, llevada a cabo oficialmente con el apoyo de instituciones internacionales, comenzó a cambiar el sistema legal, abusando de la ciencia, la tecnología y la sanidad con el objetivo de un genocidio gradual. Todo se ocultaba y avanzaba por etapas, por lo que la gente no pudo defenderse y ya que no se defendió, el mal ganó posiciones y hoy en día el genocidio es dirigido sin trabas bajo el pretexto de la salud y los derechos humanos.
Sin embargo, ¡Dios quiere rescatarnos! Proporcionen la información verdadera al público, levántense en oposición, rechacen la vacuna, únanse, participen en las protestas y no creen a los medios de comunicación dominantes, porque están mintiendo.
Todos los hombres mueren. Hoy en día, sin embargo, se ejerce una fuerte presión para que se realice la vacunación reductora anticovid, que está destinada a reducir la población mundial en 6 mil millones. Los que reciban la vacuna, serán gradualmente asesinados por ella. Los que la rechacen serán perseguidos y puede que sean asesinados violentamente, incluso como mártires. Jóvenes o viejos, todos tienen que tener en cuenta la muerte. Por tanto, hay que saber cómo prepararse para la muerte, porque nuestra existencia no termina con la muerte. ¡Toda la eternidad depende de ella!
¿Qué hacer para obtener la vida eterna?
La condición más importante para la salvación del alma es la llamada contrición perfecta. ¿Qué significa eso? Dos cosas: 1) reconocer el mal que he hecho en mi vida ante mí mismo y ante Dios, 2) creer que Dios entregó por mí y por mis pecados a Su Hijo que derramó Su sangre por mí para el perdón de mis pecados en el Gólgota. La condición de la salvación es creer en el amor de Dios, es decir, en el perdón de Dios, que está condicionado por el arrepentimiento.
¿Qué debemos hacer exactamente en el momento de nuestra muerte? Debemos repetir el nombre de Jesús, en hebreo «Yehoshua». En Él está nuestra salvación: «Todo aquel que invoque el nombre del Señor, será salvo» (véase Rm 10, 9). Usted puede imaginarse a Jesús en la cruz, Sus cinco llagas, y por cada llaga repetir la oración de un acto de contrición perfecta: «¡Jesús, Jesús, Jesús, ten piedad de mí!». En el momento de la muerte, uno es incapaz de concentrarse ni siquiera en una oración corta, por lo tanto, al menos en sus pensamientos, repita intensamente el santo nombre «Yehoshua». Será salvo en este nombre. Este es el remedio más eficaz para la muerte eterna. Hay que saberlo. Pero algunas personas pueden morir en un accidente automovilístico o en una tragedia repentina. Por eso no se puede contar con el último momento. Hoy mismo hay que reservar tiempo para esta breve oración, que ofrece la seguridad de la salvación, para no temer a la muerte. La tradición de la Iglesia de rezar siete veces al día tiene su base en el salmo. Idealmente, la oración antes mencionada de contrición perfecta junto con la invocación del nombre de Dios debe repetirse al levantarse por la mañana, alrededor de las 9 a. m., 12 m, 3 p. m. y 6:00 p. m , alrededor de las 9 p. m. y justo antes de acostarse. Usted no debe arriesgarse a saber lo más importante solo en teoría, descuidando que la contrición perfecta eche raíces en su alma. Eso significaría el peligro de olvidar este medicamento y no usarlo en el momento en que se determinará definitivamente su vida o muerte eterna.
Idealmente, debe incluir en su rutina diaria al menos una hora fija de comunicación con Dios en este tiempo de intensa guerra espiritual. Hágale esta promesa a Dios. Durante esta hora, puede dedicar un breve período de tiempo a leer las Escrituras o las vidas de los santos y mártires. Incluimos un breve pasaje de la vida de San Marcos y San Marceliano:
«En la época de la persecución de los cristianos por el emperador Diocleciano, dos hermanos, Marcos y Marceliano, fueron arrestados y encarcelados por su fe. Tenían 30 días para reconsiderar. Su madre vino corriendo y lamentó: “Tened piedad de mí, vuestra madre, que os crió, y no os entreguéis arbitrariamente a la muerte”. Vino también su padre y gimió: “Hijos míos, esperaba que me enterraseis ¡y ahora yo debería enterraros a vosotros? Someteos a la voluntad del emperador para que no vea fluir vuestra sangre”. Las esposas de ambos hermanos vinieron con sus hijos en sus brazos y lloraron: “¿Qué va a pasar con nosotros y qué va a pasar con estos bebés? ¿Quién será el dueño de vuestras casas? ¡Oh, maridos crueles! ¡Nos estáis abandonando a nosotros, a vuestras esposas e hijos, y os entregáis a los verdugos!”. Ambos maridos estaban librando una terrible batalla espiritual y estaban a punto de flaquear. En un momento crítico, un capitán de guardia Sebastián, que era cristiano en secreto, llegó a la prisión y exhortó a los presos a perseverar en la fe. Dijo a sus relativos: “No convenzáis a estos guerreros de Cristo. No los obliguéis a valorar la vida temporal más que la eterna. ¡Recordad que con un breve sufrimiento podemos obtener el gozo eterno!”. Los hermanos se mantuvieron firmes y ambos murieron. Era el 20 de enero de 288. Sebastián los siguió poco después para obtener la corona de mártires también».
La vida eterna tiene el valor más alto. Tenemos que esperar que el diablo trate de robárnoslo. Intentará engañarnos para hacernos recibir la vacuna fatalmente peligrosa, cuya administración será combinada con la inserción del chip, como algo bastante normal, haciéndonos perder así la vida eterna. El hombre prefiere evitar problemas y se niega a admitir que esto produzca problemas incluso más graves, que se volverán irresolubles. Es por eso por lo que la oración diaria es tan importante y nos mantiene en la verdad y alerta, para que no sucumbamos al sistema de mentiras.
Las Escrituras dicen que la fe vence al mundo. ¡La fe en Jesucristo vence a la muerte! Él dijo: «El que cree en mí, aunque muera, vivirá» (Jn 11, 25).
+ Elías
Patriarca del Patriarcado católico bizantino
+ Metodio OSBMr + Timoteo OSBMr
obispos secretarios
Descargar: Cómo vencer a la muerte /Parte IV/ (28.12.2020)
El Patriarcado católico bizantino (PCB) es una comunidad de monjes, sacerdotes y obispos que viven en monasterios. El PCB está encabezado por el patriarca Elías con dos obispos secretarios, + Timoteo y + Metodio. El PCB surgió de la necesidad de defender las verdades cristianas fundamentales contra las herejías y la apostasía. El PCB no reconoce al pseudopapa Bergoglio y no está subordinado a él.
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